En el mundo de la ciberseguridad, tener una meta clara marca la diferencia entre dejarte llevar o dirigir tu propia carrera. En esta nueva entrega de InternViews, conocemos la trayectoria de Rafael Matarranz, un alumno que supo aprovechar sus primeras prácticas para descubrir su verdadera vocación y no paró hasta conseguirla.
Saber elegir: El salto de Bankinter a Deloitte
A veces, el éxito profesional consiste en saber qué puertas cerrar para abrir las que realmente te interesan. Tras una etapa de formación clave en Bankinter, Rafael tuvo claro que su futuro estaba en las grandes consultoras.
“Cuando me ofrecieron continuar en Bankinter, rechacé esta oportunidad, ya que yo lo que quería era estar en una consultora y en este caso apliqué a Deloitte y así fue”.
Este movimiento demuestra que, con una base sólida y determinación, es posible dirigir tu carrera hacia el sector que más te apasiona.
Más allá del código: Comunicación y comunidad
Aunque la ciberseguridad es técnica, Rafael destaca cómo sus actividades fuera de la universidad le dieron las herramientas necesarias para destacar. No se trata solo de proteger sistemas, sino de saber comunicar y gestionar comunidades.
“Resaltaría la comunicación, ya que formo parte de un programa del INCIBE impartiendo charlas. Por otra parte, la gestión de eventos con el equipo Giants y, por la parte técnica, el ethical hacking, que me ha abierto un montón de puertas para mi puesto actual en Deloitte”.
El día a día en la primera línea de defensa
Actualmente, su rol en Deloitte le permite estar en contacto con la seguridad a escala global. Su trabajo es un equilibrio entre la vigilancia constante y la mejora de las políticas internas de la empresa:
“Mi día a día es monitorizar eventos de seguridad a nivel internacional; también gestionamos servicios en la nube y mejoramos la seguridad y las políticas internas de la empresa”.
Un mensaje para los que empiezan: Nadie espera que seas un experto.
Para cerrar la entrevista, Rafael lanza un mensaje de tranquilidad para todos aquellos estudiantes que sienten la presión de tener que saberlo todo antes de empezar.
“Cuando entras, nadie espera que seas un experto en nada. Es importante tener bases claras para agilizar el proceso, pero no hay que tener miedo; cualquier proyecto que te ofrezcan, sigue adelante, que vas a aprender un montón”.
La historia de Rafael es el ejemplo perfecto de cómo la visión estratégica y el aprovechamiento de las oportunidades académicas pueden llevarte a trabajar en una de las firmas más importantes del mundo.





