Hoy hablamos con David Ipus, alumno del grado en Computer Science and Artificial Intelligence en MSMK, quien ha dado sus primeros pasos profesionales como técnico de sistemas en Haxx, empresa líder en el trading, almacenamiento y distribución de combustibles y biocombustibles.
En esta entrevista, David nos desvela los desafíos de sus primeras prácticas y cómo su formación ha sido la pieza clave para integrarse con éxito en un ecosistema tecnológico de alto nivel.
Excelencia que abre puertas
El camino de David hacia el sector profesional comenzó en las aulas. Gracias a su excelencia académica y su compromiso con el aprendizaje, fue seleccionado para formar parte del equipo de Haxx.
“Conseguí esta oportunidad de prácticas gracias a un profesor al que le tengo bastante cariño. Gracias a que destacaba en la universidad, fui uno de los seleccionados para estas prácticas”, explica el alumno.
Más allá del código: El valor de las soft skills
En un entorno tan exigente, los conocimientos técnicos son solo la mitad de la ecuación. David destaca que la clave de su rápida adaptación no solo ha sido el dominio de la tecnología, sino las habilidades blandas desarrolladas en el campus:
“En la universidad he desarrollado distintas habilidades, entre las que destaco el trabajo en equipo y el liderazgo, que son gracias a la metodología práctica que imparten allí”, comenta David, subrayando que trabajar con casos reales desde el primer día le ayudó a evitar el «choque» inicial al incorporarse al sector.
El premio a la constancia: Contratado antes de terminar.
La actitud de David es su mayor activo. Entiende que un alumno en prácticas no tiene por qué saberlo todo, pero sí debe tener un hambre insaciable de conocimiento.
“No pasa ni un día en esta empresa que no aprenda algo nuevo. Eso es algo que me caracteriza, mis ganas constantes de aprender”.
Esta mentalidad ha dado sus frutos de manera excepcional. Aunque sus prácticas estaban previstas para una duración de seis meses, su desempeño hizo que Haxx decidiera contratarlo oficialmente al cuarto mes.
«Mis prácticas eran de 6 meses y, gracias a las habilidades que os he comentado, he obtenido buenos resultados. Gracias a ello me han contratado en el 4.° mes».
La historia de David es una combinación de excelencia académica, valores humanos y una conexión directa con las empresas que están liderando el mercado.
David ha finalizado la entrevista con un consejo para todos sus compañeros:
“No tengan miedo a no saber del tema, a preguntar, ya que, al fin y al cabo, las empresas quieren eso, a gente que quiera y tenga ganas de aprender”.



